| 1 cuota de $40.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $40.900,00 |
| 3 cuotas de $13.633,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $40.900,00 |
| 2 cuotas de $24.200,53 | Total $48.401,06 | |
| 6 cuotas de $9.276,12 | Total $55.656,72 | |
| 9 cuotas de $6.944,82 | Total $62.503,38 | |
| 12 cuotas de $5.837,45 | Total $70.049,43 | |
| 24 cuotas de $4.356,02 | Total $104.544,49 |
| 3 cuotas de $16.535,87 | Total $49.607,61 |
| 3 cuotas de $17.427,49 | Total $52.282,47 | |
| 6 cuotas de $9.597,87 | Total $57.587,20 |
| 6 cuotas de $9.666,72 | Total $58.000,29 | |
| 9 cuotas de $7.233,39 | Total $65.100,53 | |
| 12 cuotas de $5.924,02 | Total $71.088,29 |
| 18 cuotas de $4.804,39 | Total $86.478,96 |
| 1 cuota de $40.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $40.900,00 |
| 3 cuotas de $13.633,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $40.900,00 |
| 1 cuota de $40.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $40.900,00 |
THOMAS PYNCHON
A OSCURAS
TUSQUETS LIBROS - PLANETA
Páginas: 384
Formato:
Peso: 0.4 kgs.
ISBN: 9789876709200
La reaparición del último gran narrador estadounidense vivo. Milwaukee, 1932. En plena Gran Depresión, con la derogación de la Ley Seca a la vuelta de la esquina y Al Capone en la cárcel, Hicks McTaggart, antiguo rompehuelgas convertido en detective privado, cree haber encontrado un trabajo seguro hasta que le encargan lo que debería ser un caso rutinario: localizar y rescatar a una rica heredera de Wisconsin. Poco después, McTaggart se encuentra, sin saber cómo, a bordo de un transatlántico que lo llevará a Europa, y finalmente termina en Hungría, donde, por supuesto, no hay ni rastro de la heredera fugitiva. Hicks tendrá que vérselas con nazis, agentes soviéticos, contraespías británicos, músicos de swing, mentalistas y grupos paramilitares, así como con los problemas que cada uno de ellos conlleva, ninguno de los cuales está capacitado para afrontar. Envuelto en una trama que no entiende, y de la que no ve la manera de entrar ni de salir, lo único positivo para Hicks es que está viviendo el amanecer de la era de las big bands y él, por casualidad, es un bailarín bastante bueno. Que eso le permita regresar a Milwaukee y al mundo normal, que quizá ya no exista, es ya otra cuestión.
