| 1 cuota de $36.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $36.900,00 |
| 3 cuotas de $12.300,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $36.900,00 |
| 2 cuotas de $21.833,73 | Total $43.667,46 | |
| 6 cuotas de $8.368,92 | Total $50.213,52 | |
| 9 cuotas de $6.265,62 | Total $56.390,58 | |
| 12 cuotas de $5.266,55 | Total $63.198,63 | |
| 24 cuotas de $3.930,00 | Total $94.320,09 |
| 3 cuotas de $14.918,67 | Total $44.756,01 |
| 3 cuotas de $15.723,09 | Total $47.169,27 | |
| 6 cuotas de $8.659,20 | Total $51.955,20 |
| 6 cuotas de $8.721,32 | Total $52.327,89 | |
| 9 cuotas de $6.525,97 | Total $58.733,73 | |
| 12 cuotas de $5.344,66 | Total $64.135,89 |
| 18 cuotas de $4.334,52 | Total $78.021,36 |
| 1 cuota de $36.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $36.900,00 |
| 3 cuotas de $12.300,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $36.900,00 |
| 1 cuota de $36.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $36.900,00 |
b'GIGLIOLA (CANELA) ZECCHIN'
b'LA NI\xd1A QUE NO VIO LOS BESOS'
b'EDHASA - RBA'
Páginas: 176
Formato: b''
Peso: 0.25 kgs.
ISBN: b'978-987-628-783-8'
Una infancia en guerra, asediada por la precariedad y la pobreza. La incertidumbre es una constante. Contra esos recuerdos y las trampas de la memoria bregan estas historias en las que se trenzan, con maestría, la voz narrativa de la niña que habitó esa infancia en el dialecto del Véneto; y la mujer que hoy, como autora, recuerda esas vivencias en un castellano que llegó como augurio de paz y esperanza. De la evocación de estas postales de niñez brota la solidaridad y la ternura; el coraje y el amor incondicional de la familia; la fe en una tierra prometida donde las penurias vividas quedarían, finalmente, en el pasado. Allá en Italia esa tierra era llamada lAmerica. Acá, simplemente, Argentina. Y aquella niña, con el tiempo, sería Canela. La niña que no vio los besos es una historia conmovedora. Relatos de infancia que hilvanan sombras y anhelos, contentos y congojas, en unlenguaje cercano a la poesía. Gigliola Zecchin demuestra, con inusitada sensibilidad, el poder sanador de las palabras.
