🚚¡No pagues envío! 📦 Hacé tu pedido hoy y, si sumás más de $29.990, el envío corre por nuestra cuenta ¡Llevá lo que te gusta en 3 cuotas sin interés con cualquier banco! Retiro gratis disponible en todas nuestras sucursales 🚚¡No pagues envío! 📦 Hacé tu pedido hoy y, si sumás más de $29.990, el envío corre por nuestra cuenta ¡Llevá lo que te gusta en 3 cuotas sin interés con cualquier banco! Retiro gratis disponible en todas nuestras sucursales 🚚¡No pagues envío! 📦 Hacé tu pedido hoy y, si sumás más de $29.990, el envío corre por nuestra cuenta ¡Llevá lo que te gusta en 3 cuotas sin interés con cualquier banco! Retiro gratis disponible en todas nuestras sucursales 🚚¡No pagues envío! 📦 Hacé tu pedido hoy y, si sumás más de $29.990, el envío corre por nuestra cuenta ¡Llevá lo que te gusta en 3 cuotas sin interés con cualquier banco! Retiro gratis disponible en todas nuestras sucursales 🚚¡No pagues envío! 📦 Hacé tu pedido hoy y, si sumás más de $29.990, el envío corre por nuestra cuenta ¡Llevá lo que te gusta en 3 cuotas sin interés con cualquier banco! Retiro gratis disponible en todas nuestras sucursales
Sin stock
$23.500,00
Precio sin impuestos $19.421,49
3 cuotas sin interés de $7.833,33
2% de descuento pagando con Transferencia o depósito
Ver más detalles
Descripción

LUCILA QUINTANA
NECESITO CONOCER A MI HIJA
SIMPLE - RBA

Páginas: 128
Formato:
Peso: 0.2 kgs.
ISBN: 9786316512598

¿Qué ha pasado con esa hija que antes te contaba todo? Ahora responde con silencios y lo que antes era simple hoy se vuelve confuso. Es difícil distinguir entre cuándo hablar, cuándo insistir o cuándo esperar. Y aparece una duda incómoda: ¿la estoy acompañando de la mejor manera? A lo largo de sus páginas encontrás una mirada clara y actual sobre los desafíos que atraviesan hoy las adolescentes: la presión social, la autoestima, el cuerpo, las redes, los vínculos, la salud emocional, los mandatos y la construcción de su propio proyecto de vida. También descubrirás recursos prácticos para acompañar con más seguridad, y sin perder de vista algo esencial: tu hija no necesita perfección, necesita presencia. No hay fórmulas mágicas, pero sí herramientas concretas para sostener el vínculo, para comunicarse mejor y para estar presente sin invadirla, ayudándola a descubrir quién quiere ser.